Cuando nos miramos en el espejo y vemos que día tras día tenemos los ojos hinchados o que los párpados superiores se están cayendo como consecuencia del paso del tiempo, tendremos la sensación de que nuestro rostro está envejeciendo.

Para estos casos, los médicos nos pueden dar una solución, corrigiendo esta deformidad que es causada porque la grasa infraorbitaria se hernia y así, se abulta el párpado.
La blefaroplastia es una intervención en la que se quita esa grasa y la piel que queda en exceso de nuestros párpados. Este tipo de cirugía queda muy bien y su efecto es duradero, pero es importante que sepas que después de un tiempo, esta piel se arruga con facilidad, por eso, se aconseja usar cremas especiales para el cuidado y mantenimiento de la elasticidad de la piel.
Este tipo de operación se puede realizar en edades tempranas, así, los resultados serán muy efectivos y los años no habrán afectado considerablemente los rasgos. Las mujeres de más de 35 años ya están en condiciones de realizarse este tipo de operación y más aún, cuando ya existe una inclinación genética para que esto suceda.
La blefaroplastia dura entre 1 y 2 horas, y para ello, se realiza una intervención en la línea natural de los parpados superiores (justo en la parte inferior de las pestañas). Para ello , se separa la piel y el músculo. Al terminar la operación, la herida se cierra por suturas casi imperceptibles. En los casos de que exista exceso de grasa se lleva a cabo una blefaroplastia transconjuntival de los párpados inferiores, en este caso no quedan cicatrices.

Normalmente, para este tipo de cirugía se usa anestesia local, salvo que se trate de pacientes muy ansiosos, en esos casos, se emplea anestesia total.
Después de la operación, muchos profesionales, recomiendan un vendaje oclusivo por 12 horas o un día, así, se evitarán un derrame y se evitarán la inflamación.
Uno de las consecuencias más comunes es la conjuntivitis, que será tratada por medio de medicación específica.