El polvo de nácar se encuentra en algunas conchas u otros moluscos; es de color iridiscente y se la conoce también como madreperla. Sirve para regenerar las partes dañadas de la concha de nácar, y se ha comprobado que tiene efectividad en la piel.
Cómo preparar la crema casera de concha de nácar
Busca conchas de nácar y añade en la parte interior de las mismas zumo de limón, y deja reposar toda la noche en la nevera. A la noche siguiente, raspa el nácar y aplica la pasta resultante en tu rostro o en la zona que desees tratar; si aún queda nácar en la concha, guárdala en la nevera hasta la noche siguiente. Por la noche, la piel presenta mayor poder de absorción y aprovecha todas las propiedades de la concha de nácar.


Propiedades de la crema de concha de nácar
Los depósitos de nácar contienen una proteína llamada conquiolina orgánica, que sirve para eliminar las células muertas de la piel y limpia profundamente los poros. Además de los beneficios exfoliantes que ofrece, los poros se encuentran más limpios y pueden ayudar a prevenir el acné.
El nácar es responsable de la iridiscencia que se ve en las perlas y produce un efecto blanqueador sobre la piel. Este efecto blanqueador puede ayudar a reducir la apariencia de las manchas solares, cicatrices y emparejar el tono de la piel, por lo que tu piel se verá más brillante.

El polvo de nácar es el ingrediente activo; ayuda a aclarar la piel y hacer desaparecer las manchas oscuras; así como disminuir la apariencia de las cicatrices. Es un tratamiento localizado que aclara las zonas específicas, pero también funciona como un aclarador general para proporcionar un tono de piel más ligero.
También la concha de nácar ayuda a eliminar las capas de células muertas de la piel y exfolia ésta minuciosamente; destapa los poros, ayuda a disimular las cicatrices del acné y frena el proceso de envejecimiento.