Las mechas aportan luminosidad y volumen al cabello y suavizan los rasgos; las más adecuadas serán aquellas que sean dos o tres tonos más claros que el color de tu cabello, ya que debes de evitar los contrastes muy acusados.
Debes de aplicarlas en las zonas medias del cabello y en las puntas, para conseguir un efecto natural, pero si lo que quieres es conseguir luminosidad en el rostro, puedes aplicarlas en los laterales y en el flequillo.

Has de saber que necesitas cuidar y mantener adecuadamente el cabello; además de elegir el tono adecuado para que te quede lo más natural posible. Debes de elegir el color apropiado o según tu color de cabello y también según otros factores, como el color de los ojos, el color de piel o la forma de la cara.
Con un tono de piel claro, son ideales las mechas en tonos rubios, castaños claros y cobrizos y con la piel oscura, te quedarán bien los castaños oscuros, rojos intensos o caobas. Si lo que quieres es combinar las mechas con tu color de cabello, elige siempre dos o tres tonos más claros que el que llevas.
Puedes elegir entre varios tipos de mechas:
Mechas finas. Se hacen con la ténica del gorro y suelen dar un aspecto muy natural.
Mechas gruesas. Se notan más que las anteriores y son más intensas, quedan muy bien sobre el flequillo y sobre la parte superior de la cabeza.
Mechas californianas. Se realizan a partir de media melena en dos o tres tonos más claros que el de tu cabello natural, aclarándose hacia las puntas.
Reflejos. Aquí el contraste entre el color del reflejo y del cabello es mínimo, pero consiguen iluminar el rostro y son más duraderas que las mechas convencionales.
Mechas con tizas especiales. Existen en todos los colores, son lavables y puedes elegir el color que desees, par un día especial.
Fuente Imagen: colourauthority.com/flickr